Métodos de Ignifugación: Aplicación de Pintura Intumescente en Estructuras Metálicas

La aplicación de pinturas intumescentes es uno de los métodos que podemos adoptar para lograr que las estructuras metálicas posean estabilidad ante un incendio. Su eficaz funcionamiento, al producirse un incendio, se debe a que este tipo de pintura posee componentes que reaccionan químicamente ante el calor con una intumescencia progresiva. Esto crea una especie de masa carbonosa de un bajo coeficiente de transmisión térmica, casi 1000 veces inferior que el coeficiente que presenta el acero. El grosor de la pintura se incrementa 50 veces sobre el volumen que presentaba inicialmente, transformándose en un almohadón grueso y aislante para proteger del fuego a la estructura metálica.

Este método puede complementarse con diversas imprimaciones y/o esmaltes de acabado. Siempre tomando en cuenta la durabilidad y el ambiente de exposición de la pintura. Así se cumple lo establecido por la norma ISO 12.944 y la guía ETAG 018-02.

Recomendaciones

  • De manera opcional, podemos aplicar 1 capa de esmalte de tipo ignífugo sintético acrílico alifático y especial para zonas interiores, o 1 capa de poliuretano de exteriores. Muy bueno para los ambientes industriales o marinos.
  • La pintura presenta como color base el blanco, con un acabado mate y un total de 24 horas como tiempo de secado.  Por supuesto, el tiempo será según el grueso que se aplique.
  • La pintura se aplica con máquinas de pulverización sin aire que incluye  motor de aire y la bomba de desplazamiento. Con una presión de servicio igual a 510 bares, presentando una alimentación anexa mediante compresor neumáticos con 7 bares a ¾ pulgadas.
  • De esta forma se logra una aplicación altamente estética y muy lisa, y gruesos de hasta unas 3.000 micras, mediante capas sucesivas.